1) Que nos ahorra agacharnos y tener que sujetar la tapa gracias al pedal.
2) Que tiene una amplia puerta en la que cómodamente echas la basura y que gracias al pedal se abre sólo en el momento preciso de esta acción, quedando cerrada posteriormente.
Pues bien, a mi querida esposa no se le ha ocurrido otra cosa que encerrar nuestro cubo en un armario con lo que se pierden estas dos fantásticas características. Además, el dichoso armario ni tan siquiera está cerca del fregadero, por lo que es una tortura echar las cosas (goteando, ya sabéis) a la basura.
Esto es un desesperado grito de ayuda para que me apoyéis con vuestros comentarios y votos [barra lateral].